Jesucristo, tu amor me hizo libre. VIERNES 11 de Agosto

Salmos 103:1-3. “¡Con todas las fuerzas de mi ser alabaré a mi Dios! ¡Con todas las fuerzas de mi ser lo alabaré y recordaré todas sus bondades! Mi Dios me perdonó todo el mal que he hecho; me devolvió la salud” Jesús llevó nuestras enfermedades en la cruz para que pudiéramos caminar en salud. La sanidad es un regalo que se nos otorgó cuando Cristo murió y resucitó, eso significa que tú no tienes que llevar las enfermedades en tu cuerpo. La sanidad es el deseo de Dios Padre para tu vida, muchos piensan que deben soportar las enfermedades y siguen esclavos de las aflicciones de sus cuerpos, piensan que esa es la vida que les tocó y se resignan a vivir de esa manera, pero la Biblia claramente enseña que el deseo del Padre Celestial es que seamos prosperados en todas las cosas y tengamos salud, así como prospera nuestra alma, eso es lo que dice 3ª de Juan 2. Jesucristo durante todo su ministerio, realizó tres cosas importantes: enseñar, echar fuera demonios y sanar a los enfermos.

Él está interesado en que recibas sanidad ahora, Él pagó con Su sangre para sacarte de la esclavitud de la enfermedad, tú debes creerlo. Tu fe comienza a funcionar cuando conoces la voluntad de Dios para tu vida, y la promesa de Dios es salud. La enfermedad es una de las maldiciones que entró a la tierra por causa de la desobediencia del hombre, pero cuando tú le entregas tu vida a Cristo, te arrepientes de tus pecados, te conviertes a Él, tú ya no eres más un esclavo. Un esclavo que recibía su libertad, saltaba, se alegraba y sobre todo levantaba sus manos en señal de que ya no tenía las cadenas que lo ataban, ahora tú puedes levantar tus manos y adorar en señal que ahora eres libre, propiedad exclusiva de tu Padre Dios, por lo tanto, la sanidad te pertenece. Muchos hablan de Jesucristo como si Él fuera el gran ausente de este siglo, como si no estuviera aquí, y Él es más real de lo que te imaginas, Él te ama, está más interesado en bendecirte de lo que tú mismo lo deseas, suficiente evidencia que, entregó Su vida por ti.

No vivas como si aún fueras esclavo, confiesa y declara con fe lo que dice 1ª. Pedro 2:24 : “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuimos sanados” Eres libre de la enfermedad, eso fue lo que hizo Cristo al morir por ti, el Padre nos ama tanto, que dio a Su Hijo para que creamos en Él y recibamos vida y vida en abundancia. Muchos padres sufren terriblemente al ver a su hijo postrado en una cama, se sienten impotentes porque ni el mismo dinero puede sanar a su hijo, darían lo que fuera, hasta darían su propia vida para que su hijo no sufriera más, pero eso no es necesario, porque ya hubo alguien que pagó con su propia vida y es Cristo, lo único que tienes que hacer es, arrepentirte, pedirle perdón por tus pecados, y entregarle tu vida para que Él gobierne, en ese instante eres completamente libre, ya no eres más esclavo de la enfermedad, tú puedes disfrutar de sanidad, créelo, decláralo y verás que funciona, porque Jesús es real. Escuchen “Por siempre te alabaré” de Planetshakers.

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